
como piedras entre mis dientes
se sintieron aquellas palabras que no pude pronunciar,
una mala digestion al corazon, un dolor de estomago a la razon.
recorde que un dia fui libre como ave entre tu cuerpo.
era un horizonte despejado y suave al tacto de mis dedos
conocia cada montana, cada valle y cada huerto.
los malos y buenos lugares en donde sembrar un beso, una esperanza y un sueno.
hoy no era mas que el jardin ya prohibido, tierra impenetrable
lugar de caminos incaminables, de besos ya no correspondidos
y de las palabras que nunca volverias a pronunciar.
eh tratado de ensayar mil y dos veces como decir lo que siento
como sacarme este sin sabor de mi paladar y estas lagrimas que no quieren rodar
pero llega el orgullo, el sentido de realidad y la certeza de que
ya no tiene ningun sentido hablar, seran palabras que no cambiaran el rumbo de el viento
que se llevo el lloriqueo de un nino y las canas de un viejo.
te miro, tu ni te imaginas cuantas preguntas se pasean en mi mente
y las respuestas que no se dejan esperar, llegan pelliscando la ingenuidad y una terca
esperanza que aun se encontra necia de luchar ante un final de cejas frunsidas
al que no se le encuentra sonrisa, haciendome recordar el porque
estas donde estas y hoy me encuentro yo aca.
Se ira. me susurra la voz de una mujer que parezco conocer, que sonrie porque si, que no te
mira como yo te vi la vez que tome la ultima foto en recuerdo que guarde de ti.
todo es un proceso y este tambien tendra su final.
Y levemente siento un sabor dulce que pasa casi inadvertido, es la fortaleza que necesite
para bajar aquel escalon que me alejo un poco mas de ti escuchando un corazon
gritando en el silencio de la tarde fria palabras mudas que nunca se dijeron,
que no se escucharan.
Esto fue escrito cuando lo que era para siempre encontro su final.
Un Juramento ante Dios que se fue con el viento.
Este fue uno de los segundos mas dificiles de mi vida, en el que mi corazon y mi cuerpo no se entendieron, una guerra que duro un segundo, pero que ya hoy termino.

