
Espero impaciente a que llegue el olvido a la cita que acordo conmigo.
Llevandose con el las pestañas de los faroles que alumbran tu camino.
Espero su llegada y la monotonia empañando mi alma.
Al dejar de esperar a quien solo espero no volver a recordar.
Ya no te espero, aceptando que me canse de extrañarte.
Continuo el camino omitiendo eso mio que se quedo a esperarte.
Lo que me queda esperar de ti, es solo el olvido que no es tardio.
Aunque en lo profundo de mi intimidad deseo que no llegue a su destino.
Espero, rodeada de la oscuridad que me hace recordarte.
Tanto que espere encontrarte en ella, pocas veces pude hallarte.
Espero que los minutos sigan pasando por mi lado sin nombrarte,
solo para sumarsen a los tantos que esperaron que de ellos fueras parte.
Espero que me esperes en algun rincon de tu inconsciente.
Esperando a que mis palabras lleguen esos labios que hicieron erizarme.
Espere tanto tu llegada, segura de que no vendrias.
Hoy dejo de esperarte, porque solo tu ausencia es puntual.
Espero a que la muerte se una con los primeros llantos de el dia.
Como espere otras veces presenciar su repetido pacto de vida.
Espero recuerdes las pocas veces en las que ambos compartimos
de aquellos despliegues de colores adornando nuestro manto celeste.
Esperamos la muerte desde que empezamos a vivir.
Esperamos todo, incluso el poder sentirnos feliz.
Si esperamos lo que es imposible, porque no pude esperarte a ti?
Quien como la felicidad y lo imposible, olvidaron que alguien les esperaba en mi.
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